Fauna

16 de May del 2017

Un paseo por los campos y los bosques de Palenzuela permitirá observar numerosas especies animales que configuran, junto a la vegetación, un ecosistema rico y aún sin contaminar, necesitado de protección.

La fauna de mayor tamaño está formada por los mamíferos. Entre los sotos ribereños viven zorros o raposos, que de vez en cuando salen a campo abierto en busca de presas, como conejos, liebres, ardillas y erizos. En el hábitat fluvial se desenvuelven las nutrias y otros mamíferos similares, alimentándose de peces y pequeños anfibios y reptiles acuáticos. De las numerosas variedades de aves, pueden destacarse, por su abundancia, las acuáticas, como el ánade real, el chortilejo y la polla de agua, que nidifican en las riberas; en los años 60, Félix Rodríguez de la Fuente localizó una colonia permanente de garzas reales, pero en la actualidad este ave sólo se avista en el Arlanza ocasionalmente durante el invierno.

Las rapaces diurnas más comunes son el milano negro, el azor y el cernícalo; sobrevolando los campos en busca de presas también se detectan gavilanes, halcones peregrinos y águilas reales, pero estas aves no anidan en los campos de Palenzuela, sino más hacia el Cerrato, donde pueblan las laderas yesíferas. Las rapaces nocturnas como la lechuza, el mochuelo y el pequeño autillo pueden observarse habitando casas abandonadas o huecos en viejos muros de piedra. Las aves gregarias, características por sus chillidos y por formar grandes bandadas, como el vencejo, la alondra, la golondrina, el avión común y el estornino, también pueblan los cielos de Palenzuela. Además, pueden verse con cierta facilidad águilas ratoneras, perdices y codornices, palomas torcaces, abejarucos, abubillas, cucos, ruiseñores, cuervos y cornejas, todo tipo de pájaros carpinteros, cigüeñas sobre el nido artificial de Santa Eulalia y otras variedades que, en su migración, pasan sobre las tierras de Palenzuela.