Castillo y muralla

16 de May del 2017

Aunque ya ruinosos y casi olvidados, el castillo y la muralla de Palenzuela dan cuenta del poderío y la importancia de la que disfrutó la villa.

Del castillo, situado en el extremo oriental de la villa, en una terraza que domina el valle del Arlanza, tan solo permanecen las ruinas de dos torres y el basamento de la tercera, junto a fragmentos y arranques de algunos muros, sobre los que se aprecian todavía huecos de puertas y ventanas.

Todo el conjunto está realizado de una mezcla de tapial y mampostería, de la que sobresale aún parte del entramado de madera, y está casi condenado a una completa desaparición.La muralla es también de mampostería, aunque en algunas zonas se conservan las hojas exteriores de sillarejo, llegándose a grosores de dos metros; existen restos de los lienzos en las inmediaciones del castillo, extendiéndose hacia la villa formando parte de la tapia del cementerio y de algunos corrales particulares; se pueden encontrar más vestigios en puntos aislados del casco urbano del pueblo.

La puerta principal, transformada a lo largo del tiempo, permanece justo frente al puente, y es la única que se mantiene. Se conoce en la actualidad con el nombre de Arco de la Paz, aunque documentos antiguos la llaman "Puerta del Río"; ha sido objeto de una reciente restauración con polémica. Cerca del ayuntamiento, hacia el Barrio Nuevo, se pueden apreciar los restos de otra puerta, concretamente los basamentos y un arranque de arco, que se derribó el pasado siglo.