Casco urbano

16 de May del 2017

La trama medieval de las calles, sus cuestas y revueltas, la arquitectura popular y las casas palacio que levantaron ricas familias hicieron merecedora a la villa de la declaración de Conjunto Histórico-Artístico (actualmente Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico) el 23 de julio del año 1.966; fue la tercera población de la provincia de Palencia en obtener esta distinción, después de Aguilar de Campóo y Ampudia de Campos.

Existen algunas zonas urbanas que conservan en gran medida este sabor señorial, sobre todo en las cercanías de la iglesia de San Juan, donde se instalaron las familias más ricas durante el Medievo y el Renacimiento, aunque por toda la villa pueden encontrarse hermosas fachadas de piedra con escudos heráldicos y artística rejería, y edificios de típico carácter medieval y renacentista, construidos también con adobe, madera y ladrillo.

Son de destacar los numerosos escudos nobiliarios que pueden verse en las fachadas de grandes caserones, algunos todavía sin identificar; los palacios y casas solariegas de los Herrera, los Ortega, los Jalón y los Marqueses de Ciadoncha, entre otros; las muestras de arquitectura tradicional, como los voladizos, balcones, entramados de madera, cornisas, los soportales de la Plaza Mayor, etc. Para completar el conjunto, dos miradores permiten contemplar un amplio paisaje, así como al propio pueblo.